Dos científicos que residen en King Edward Point (KEP), en la isla Georgia del Sur, están realizando un estudio en el mar para investigar la superposición espacial entre la pesquería de krill de invierno y la distribución de los depredadores de alimento y larvas de peces en las aguas de Georgia del Sur, informa SG newsletter.
La campaña forma parte de un programa integral de estudios marinos que conducirá a la creación de las Áreas de Protección Marina (MPA) en la zona marítima de Georgia del Sur.
En 2008, la Comisión para la Conservación de los Recursos Marinos Vivos de la Antártida (CCAMLR) identificó 11 regiones prioritarias en donde consideró urgentes los trabajos para designar MAP, y una de ellas era la isla Georgia del Sur. Las MAP son una herramienta importante para la conservación de la biodiversidad marina y constituyen un elemento clave de la administración basada en el ecosistema.
Según el Foro del Reino Unido para la Conservación de los Territorios Extranjeros (UKOTCF), la región subantártica es un laboratorio natural que brinda oportunidades únicas para estudiar y comprender uno de los ecosistemas marinos más extensos e intactos que quedan en el planeta. Con todo, el aumento de las actividades humanas, como la pesca, el turismo y la investigación científica en el océano antártico, pueden llegar a causar efectos importantes en la biodiversidad y la función del ecosistema.
Los ecosistemas marinos subantárticos son frágiles y pueden demorar en recuperarse de los impactos de las actividades humanas. Asimismo, su resistencia también puede debilitarse por los efectos del cambio climático. Por lo tanto, se deben llevar a cabo acciones para mantener la integridad de los ecosistemas subantárticos y la biodiversidad antes de que ocurran cambios irreversibles.
En el estudio de invierno que se está llevando a cabo, los dos científicos investigan las interacciones posibles entre los depredadores más altos de la cadena y la pesquería de krill en Georgia del Sur, así como también las interacciones posibles de esta pesquería con otros stocks de peces, a través de la captura incidental de larvas de peces. Los estudios continuarán durante dos años.
Los científicos están realizando un censo de aves marinas y mamíferos y capturan larvas de peces con arrastre en secciones transversales. Establecieron secciones transversales en las principales áreas en las que opera la flota que pesca de krill, utilizando datos históricos, y en las áreas adyacentes en las que no se suele realizar la captura.
Se planean cuatro estudios entre mayo y agosto, como parte del proyecto de Programa para el Medioambiente de los Territorios Extranjeros (OTEP). Los resultados se fundamentarán en los trabajos anteriores sobre las aves marinas en el mar realizados entre 2002 y 2004.
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