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El despertar de las cerezas

Enviado por Fbalcells el 19/11/2007 a las 14:24

Revista del Campo
Chile produce menos del 2% de las cerezas del mundo, pero es el mayor exportador del hemisferio sur, con más del 70%. Esto, sumado a sus altos precios, las está convirtiendo en la nueva estrella de las exportaciones.


Chile ha convertido prácticamente todas sus frutas en productos de exportación con los que se ha posicionado en el mundo. Sin embargo poco a poco le han salido competidores.

Pero, por estos días una pequeña fruta roja, redonda y de sabor dulce con toques ácidos, se perfila como una nueva alternativa.


Se trata de la cereza.

El país produce menos del 2% del volumen de esta fruta que se mueven en el mundo. Si bien la cifra puede parecer pequeña, cambia cuando se sabe que ese volumen representa el 70% de la del hemisferio sur que se vende en el del norte.

Tanto es así que en el sector frutícola se apuesta firme a que las cerezas puedan convertirse en una nueva estrella de la canasta exportadora, con un impacto similar al de los berries.

Las cifras de exportación dan cuenta de que el cultivo se mueve. En la pasada temporada se enviaron 24.118 toneladas, que representan una variación de 14,1% respecto a la de 2005/2006. Según proyecciones de Decofrut, si no se presentan problemas climáticos se exportarán en la presente temporada 30.664 toneladas, en tanto que para el año 2013 éstas podrían llegar a 42.339 ton.

Y contrario a lo que ocurre con buena parte de los otros productos frutícolas, con las cerezas no hay visos de competencia. Los países que podrían hacerlo presentan limitaciones. Sudáfrica posee mano de obra barata y extensiones de tierra para cultivo, pero la falta de frío limita su producción. A Australia la afecta su baja disponibilidad de agua para riego y a Nueva Zelandia la restringe la escasa superficie cultivable, pese a su buena posición en el mercado asiático. El mayor riesgo proviene de Argentina, pero donde el cultivo aún es incipiente (ver recuadro).

Por ello Chile está en el momento justo para dar el salto y aprovechar una demanda creciente e insatisfecha.

"Lo que haga Chile es casi monopólico. Lo que produzca a nivel mundial en contraestación es relevante porque los aumentos de producción aquí sí afectan los precios internacionales", resalta el ingeniero agrónomo Juan Pablo Subercaseaux.

Pero de poco serviría tener una producción creciente y de buena calidad, si la demanda y los precios no fueran atractivos. Y no sólo lo son, sino que van en aumento.

Según datos de Fedefruta, entre 2004 y 2006 los retornos por cereza crecieron más de 139% al pasar de US$32 millones a US$74 millones. En la temporada pasada, el país movió 4 millones 800 mil cajas, caracterizadas por su buen calibre y sabor, lo que permitió un alza de su valor en los principales mercados, que compensaron bajas en la producción.

En Estados Unidos, al comienzo de la campaña 2006/2007 (fines de octubre–inicios de noviembre) se pagó a US$45 la caja de 5 kilos. A ese mercado fue un 47% de las exportaciones chilenas.

Y el país del norte es precisamente el mayor cliente del país para esta fruta. Lo que es aún mejor es que existe una demanda insatisfecha en el inicio del invierno de ellos, justo cuando se está cosechando acá.

"Sigue siendo un mercado despejado para Chile", anota Isabel Quiroz, vicepresidenta de Decofrut.

En el país del norte la superficie cultivada con el carozo ha aumentado en los últimos diez años desde cerca de 56 mil a 81 mil acres, mientras que los volúmenes físicos se expandieron 40%.

"Los productores, especialmente en Washington, están reemplazando los manzanos con cerezas. Hay muchas plantaciones nuevas", confirma Lynn Long, ingeniero agrónomo de la Universidad de Oregon.

Lo anterior puede representar una ventaja para la producción nacional, ya que al haber más disposición de fruta en el mercado, los norteamericanos aumentan su consumo y la demandan en los períodos de contraestación.

Europa es un mercado que ha crecido sostenidamente, pero aún puede hacerlo mucho más para nuestra cereza porque la especie gusta mucho y tienen alto consumo en el verano europeo. Chile envió la temporada anterior más de 4 mil toneladas.

Según Isabel Quiroz, el sur de ese continente está abierto a los envíos en contenedores a granel, especialmente España, que ha aumentado considerablemente su consumo.

Pero por buenas que sean las perspectivas en Norteamérica y Europa, los chilenos ya saben que si quieren que esta fruta sea un nuevo "berry", requieren consolidar los mercados existentes y abrir nuevos. Por ello, los exportadores y productores trabajan para posicionarse en Asia.

Al igual que en otros rubros, Asia es "el" gran mercado. Actualmente constituye el segundo en importancia con el 28% de los envíos, el que más ha crecido en los últimos años y el que cuenta con las mejores perspectivas, considerando el acuerdo para las cerezas firmado con China en julio pasado, que prevé aumentar las ventas entre 10 y 12%.

Se estima que las exportaciones de cereza podrían cerrar el 2007-2008 en 27 mil toneladas y ventas por US$100 millones.

Falta conocimiento

La opinión es unánime respecto a que se necesita ampliar el período de producción para estar más tiempo en los mercados internacionales.

Uno de los puntos destacados es la presentación de la fruta y saber cuáles son las fechas importantes para la comercialización.

Previo a la celebración del Día de los Enamorados, a mediados de julio, en países como Japón y Taiwán, los vendedores locales reempacan la fruta en atractivas cajas rojas con forma de corazón que alcanzan precios exorbitantes.

Ese envase especial y de menor tamaño podría hacerse aquí, considera Isabel Quiroz: "Hay que tratar la fruta como regalo, entender cómo se vende en caja y hacer más marketing".

Los festejos del Año Nuevo Chino (en 2008 será el 7 de febrero) también son una gran oportunidad para la distribución expedita en este país.

Gracias al reciente protocolo, la cereza chilena entrará directamente y no a través del puerto de Hong Kong como antaño. Además Fedefruta calcula que las exportaciones a este destino podrían aumentar 25% en las próximas temporadas.

Si bien todas las zonas productoras nacionales están autorizadas para exportar, pero los huertos y las plantas donde se embalen deben registrarse en el SAG.

Andrés Luteijn, gerente general de Chilefresh, considera que es indispensable llegar con fruta de buena calidad postcosecha. Las variedades que duran entre 45 y 60 días son Bing, Sweetheart, Skeena, Kordia, Stella, Santina y Lambert.

América Latina también podría transformarse en un destino muy atractivo a juicio de la experta de Decofrut, porque no es tan exigente en calidad y la fruta allí se se vende rápido.

Aquí, al igual que en Asia, se requiere que trabajar en nuevas formas de comercialización y una distribución más dinámica.

Privados y Gobierno están conscientes de que la fruta tiene buenas proyecciones. Por ello, actualmente Asoex y Prochile, en conjunto con empresarios del rubro, impulsan una campaña en Inglaterra para incentivar al consumo de esta fruta, pero expertos concuerdan en que hacen falta más acciones, especialmente dirigidas a Asia.

No minar la confianza

Pero no todo es color de "cereza" y lo que cambia radicalmente el tono son los embarques que llegan en malas condiciones.

Si al inicio de la temporada la fruta llega defectuosa, puede afectar la comercialización de la que arriba con poterioridad.

Los importadores y consumidores pierden la confianza en el producto y es difícil volver a lograr precios altos.

De acuerdo con seguimientos de Decofrut, existe una porción importante de cereza deficiente al comienzo y al final de la temporada: de US$45 por caja de 5 kilos se baja a US$26 por fruta en mal estado.

"Estamos buscando información para segregarla mejor, de acuerdo con su calidad, predecir cómo se va a comportar en el viaje y a la llegada", asegura Luis Valenzuela, de Copefrut, la mayor exportadora de cerezas y que este año proyecta enviar más de un millón de cajas.

Uno de los problemas es el tiempo de los viajes hasta destino, 40 días a Asia y 14 a EE.UU., lo que afecta su durabilidad. Mientras se hace lo que se puede en cuanto a la producción, también se barajan otras alternativas para solucionar el problema.

"Hay que golpear más puertas para establecer nuevos sistemas: existen barcos ultralivianos que demoran 8 días en llegar a EE.UU.", propone la vicepresidenta de Decofrut.

Pero ojo, por su difícil producción, corta vida postcosecha y menor adaptación climática no son un reemplazo de la uva de mesa o la manzana. "Hay una selección natural de los productores. Estamos asistiendo al fracaso de muchos nuevos productores que no lo supieron hacer", asegura la investigadora de Decofrut.

CHILECEREZAS

En vista del potencial crecimiento que tienen las cerezas, los ingenieros agrónomos Daniel Vieira y Rodrigo Alfaro crearon la página web "www.chilecerezas.cl", en donde pretenden aglutinar información técnica como producción, cosecha, postcosecha y mercados.

Exportadora Racahua: Cautela e innovación


uClaudio Vergara Olivares tiene claro que para estar más tiempo en el mercado requiere tener fruta de de octubre a febrero. Eso lo diferenciaría de la competencia, que en su mayor parte concentra la producción en 3 o 4 semanas. Por ello no se quedó sólo con cerezas en Rancagua, Mostazal y Requinoa, sino que también plantó en Osorno. Todavía se quedaba corto y optó por ponerlas en Chile Chico. Hoy completa 140 hectáreas de cerezos más 80 de viveros bajo el nombre de Sociedad Vivero y Exportadora Rancagua.

"Lo destacable de Chile Chico es que por ser una zona con excelentes condiciones sanitarias y un micro clima apto, es el lugar para desarrollar variedades tardías y dulces que alcanzan incluso un precio de US$ 6 el kilo en los mercados", comenta Claudio Vergara (hijo), encargado de la producción de la empresa.

La presente temporada esperan exportar 120 mil cajas, principalmente a Asia y Europa. Las proyecciones son duplicar la producción en cuatro años más.

La competencia al lado

Entre los competidores de Chile en el hemisferio, Argentina es el más "peligroso".

Los vecinos se han enfocado en el rendimiento y actualmente cuentan con una superficie aproximada de 2.300 ha plantadas. Aunque su oferta aún es baja, están convirtiéndose en proveedores importantes en el Viejo Continente.

"La cancha en la que jugamos el partido es en Europa. Argentina ha ganado un espacio importante en los últimos 10 años por aspectos cualitativos y menores costos de transporte. Se puede seguir creciendo más hacia otros mercados", confirma el exportador argentino Fernando Güizzo. Los trasandinos han plantado no sólo en Mendoza, que concentra el 70% de la producción del país, sino también en la zona patagónica.

Una de las propuestas de Isabel Quiroz a los productores presentes en el seminario sobre el tema organizado por la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Universidad Católica fue la creación de un "Centro de la Cereza".

La producción se está estableciendo

El carozo se planta desde la IV a la X Región, pero está concentrado en Rancagua, Curicó–Talca, Santiago y Aconcagua. En Decofrut consideran que ocurrirá un periodo de ajuste por la salida de productores que plantaron en zonas no aptas.

El cerezo es un árbol delicado y complejo, de corto período de cosecha, por lo que exige alta mano de obra. La Bing es la variedad que prima. Por esto algunos productores estarían etiquetando todas sus cerezas como Bing, lo que es un error legal, advierte Isabel Quiroz.

Al momento de plantar es importante analizar las ventajas y desventajas del lugar de producción y elegir según las fechas óptimas de cosecha en cada localidad.

Claudio Vial Lira y Claudio Vergara Tagle, de Exportadora Rancagua, empresa que está plantando en distintas zonas del país para tener fruta en un período más largo de tiempo, lo que les da más competitividad y mayor presencia en el mercado.

Patricia Rey

Patricia Rey
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