Las negociaciones entre la cooperativa y Soprole, quien hasta ahora se las arrienda, están lentas, pues analizan varias opciones.
Lentas. Así es como avanzan las negociaciones entre Soprole y Bioleche para determinar si, finalmente, la fábrica de la cooperativa agrícola -ubicada en Los Angeles- continúa o no siendo operada por la filial de la neozelandesa Fonterra o la firma resultante del posible joint venture con Nestlé, DPA Chile. “Antes del mes de julio tendremos una determinación definitiva”, aseguró a ESTRATEGIA el gerente general de Bioleche, Raúl Jiménez.
Y es que en junio se debía renovar el contrato de arrendamiento que tiene Soprole con una planta de lácteos de Bioleche en Los Ángeles, por lo que, en el marco del posible joint venture con Nestlé se analizan diferentes opciones. “No tenemos un acuerdo preciso con ellos”, aseguró Jiménez, quien agregó que “No nos hemos cerrado a ninguna alternativa”.
Por otro lado, el próximo 6 de abril Bioleche, a través de su filial Bionutrición, inaugurará una nueva planta de alimentos concentrados para el mercado bovino, que más que triplicará la actual producción.
“Tenemos una planta que funcionando a tres turnos produce del orden de unas 27.000 toneladas anuales de concentrados para animales. Con esta línea nueva vamos a ser capaces de producir 100.000 toneladas al año, pero produciendo a tiempo completo”, comentó Jiménez.
La idea es “partir con unas 35.000 toneladas el primer año y ya para 2015 estar en 70.000 toneladas”, dijo el ejecutivo.
Con esto la empresa abastece principalmente a “productores de leche y de carne desde Parral hasta el canal de Chacao”, detalló.
Estrategia













Por Elena Valpuesta A.