Los consumidores concientes de su salud han sabido desde hace mucho tiempo que el aceite de oliva virgen es una buena opción cuando se trata de preparar comidas y picoteos. Ahora un grupo de investigadores ha encontrado que los componentes fenólicos del aceite de oliva realmente modifican los genes relacionados con la respuesta inflamatoria.
Los investigadores sabían de otros estudios sobre el consumo de aceite de oliva con alto contenido de fenoles reducen los biomarcadores de la inflamación, la oxidación y la coagulación de la sangre comparado con el consumo de aceite de oliva de bajo contenido en fenólico. Pero quisieron saber si los beneficios del aceite de oliva podrían ser el resultado de actividad genética.













Aunque la causa aún es desconocida, las personas con problemas de obesidad y que consumen bebidas dietéticas diariamente tienen más probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 (no dependiente de la insulina).
Antes se creía comúnmente que los azúcares poseían propiedades curativas milagrosas. En cambio, hoy en día se consideran un mal necesario y que sólo deben consumirse en pequeñas cantidades, igual que la sal. Si se consumen en exceso, incluso pueden conducir al desarrollo de enfermedades como la diabetes. Sin embargo, hay estudios recientes que sugieren que en este punto de vista se está pasando por alto la importantísima función que desempeñan ciertos azúcares más complejos en muchas estructuras biológicas, así como su gran potencial terapéutico.